Un continente reconfigurado por nuevas potencias y estados emergentes
Europa atravesó una época de tensiones diplomáticas e imperios reestructurados. Nuevas entidades como Franciliano, Francaña, Duskania, Antimanía y Pacifismanía compiten por el control regional.
Un reordenamiento geopolítico ha cambiado el mapa europeo. España e Italia dominan grandes extensiones territoriales, mientras que antiguas naciones se han fragmentado dando origen a nuevos países.
Las facciones luchan por la estabilidad y el control territorial manteniendo un delicado equilibrio de poder.