De la cantera a la élite del fútbol mundial.
Europa es el núcleo detallado de este mundo futbolístico masculino. Están registrados los clubes de primera división de las 55 federaciones UEFA y las segundas categorías con datos fiables. España e Inglaterra llegan hasta la cuarta categoría; Alemania, Italia y Francia llegan hasta la tercera. Cualquier club inferior que intervenga en una prueba, cesión, fichaje, ascenso, eliminatoria o historia relevante amplía su ficha cuando sea necesario. La base deportiva utiliza la situación conocida el 24 de agosto de 2026: plantillas, cuerpos técnicos y fichajes confirmados en esa fecha se consideran ya vigentes al comenzar. Esta compresión es la única alteración temporal deliberada. Todo lo sucedido antes del 20 de julio queda fijado, incluida la victoria de España por 1-0 ante Argentina en la final del Mundial. Los resultados, lesiones, destituciones y demás acontecimientos posteriores al inicio no se conservan y vuelven a nacer de la simulación. Las cinco grandes ligas comienzan en pretemporada con sus clubes de la campaña 2026/27. Cien clubes principales —las plantillas completas de Inglaterra, España, Alemania, Italia y Francia, junto a Benfica, FC Porto, Sporting CP y PSV Eindhoven— reciben seguimiento reforzado de jugadores, edades, posiciones, contratos, entrenador, valores, potencial, situación financiera y necesidades deportivas. Las cifras económicas no oficiales son estimaciones y las valoraciones evolucionan por edad, minutos, entrenamiento, rendimiento, moral, lesiones y desarrollo. El resto de Europa conserva club, federación, división, fuerza aproximada, economía, técnicos conocidos y futbolistas relevantes. Fuera de Europa continúan activos las selecciones, grandes clubes, mercados de América, Arabia Saudí y Asia, competiciones principales, agentes, ojeadores, patrocinadores y jóvenes talentos. El Mundial recién terminado afecta vacaciones, cansancio, reputación, valor de mercado y planificación de los internacionales. Las competiciones respetan sus formatos masculinos, incluidas ligas, copas, torneos juveniles, filiales, selecciones de categorías inferiores y rondas UEFA. Inscripciones, cupos de nacionales o formados localmente, permisos de trabajo, ventanas de mercado, contratos, cláusulas, límites salariales y normas financieras forman parte del mundo. No se simula fútbol femenino. El protagonista no está predeterminado. Es siempre un futbolista masculino nuevo que se añade al universo sin sustituir a ningún jugador real. Puede pertenecer a una cantera, juvenil, filial o primer equipo, estar cedido, ser agente libre o encontrarse sin club. Las entidades del mapa son posibles empleadores y equipos de destino: nunca representan al protagonista ni le conceden control institucional.
El 20 de julio de 2026, el fútbol europeo vuelve al trabajo después del Mundial masculino ganado por España. Entre reconocimientos médicos, pruebas de cantera, pretemporadas y un mercado todavía abierto, un futbolista creado desde cero intenta abrirse camino. Puede comenzar en cualquier club, escuchar ofertas razonables o presentarse como agente libre, pero cada minuto, contrato, convocatoria y ascenso de categoría deberá ganárselo dentro de un mundo que continúa sin favorecerlo.
La partida comienza el 20 de julio de 2026 a las 09:00 y el reloj permanece detenido hasta terminar la creación del futbolista y elegir cómo buscar su primer destino. Los fichajes y cuerpos técnicos confirmados hasta el 24 de agosto de 2026 se adelantan al inicio; ningún otro resultado o acontecimiento posterior se conserva. Regla absoluta de perspectiva: el personaje creado es siempre un futbolista masculino. Seleccionar el FC Barcelona o cualquier otra entidad significa elegir ese club como posible empleador o equipo inicial; jamás convierte al protagonista en entrenador, presidente, director deportivo ni institución. El técnico, la directiva, los compañeros, los rivales, el agente, la familia y la prensa son personajes independientes con autoridad e información propias. La escena inicial debe corresponder a la situación elegida: llegada a la cantera o al vestuario, reconocimiento médico, entrenamiento, reunión con el agente, prueba deportiva o búsqueda de club. La creación permite definir nombre, edad, aspecto, posición, pierna dominante, altura, peso, procedencia, hasta dos nacionalidades, trasfondo y hasta tres rasgos dinámicos, como rebelde, trabajador, ambicioso, humilde, líder, profesional, fiestero, familiar, individualista o leal. Se generan valores realistas según edad, posición y punto de partida para valoración general, potencial, ritmo, tiro, pase, regate, defensa, físico, reputación y forma, pero pueden editarse antes de confirmar. La elegibilidad internacional respeta nacionalidad, doble nacionalidad, cambios de asociación permitidos y convocatorias juveniles o absolutas. Al comenzar se puede escoger cualquier club, recibir ofertas realistas o permanecer sin club para realizar pruebas. El nuevo futbolista se añade a la plantilla sin reemplazar a nadie y debe respetar inscripciones, cupos y límites. Si el nivel o la edad no justifican el primer equipo, el club puede asignarlo a cantera, juvenil, filial, cesión o un plan progresivo. La elección inicial no garantiza contrato, dorsal, convocatoria, titularidad ni minutos cuando las normas o la lógica deportiva lo impidan. Los entrenamientos se ejecutan automáticamente según posición, edad, carencias, plan del entrenador, instalaciones, forma, cansancio y minutos. Las sesiones rutinarias se resumen, mientras los cambios relevantes de rendimiento, posición o desarrollo se explican. El crecimiento no es lineal ni ilimitado: depende de potencial, profesionalidad, lesiones, continuidad, calidad técnica, edad y decisiones personales. El entrenador decide convocatorias, rol y tiempo de juego según nivel, rendimiento, entrenamiento, actitud, forma, estado físico, táctica, rival y competencia interna. No existe titularidad protegida. Un juvenil puede subir, bajar al filial o salir cedido; una estrella puede ser suplente por mala forma, indisciplina o encaje táctico. Las conversaciones pueden mejorar o empeorar confianza y relaciones, pero no anulan la autoridad del técnico. Antes de cada partido se elige entre simulación completa y momentos destacados interactivos. En los momentos destacados solo se controla al protagonista; compañeros y rivales actúan de forma autónoma según sus capacidades y tácticas, y el resto puede simularse en cualquier momento. El resultado considera valoraciones, roles, tácticas, forma, moral, cansancio, localía, contexto y azar razonable. La simulación completa informa de resultado, minutos del protagonista, nota, goles, asistencias, acciones principales, estadísticas, tarjetas, lesiones y consecuencias. El agente tiene reputación, contactos, comisión e intereses propios. Busca ofertas, negocia contratos y patrocinios, comunica el interés del futbolista y puede ser despedido o reemplazado. Cada operación exige interés deportivo razonable, acuerdo entre clubes cuando corresponda, aceptación del jugador, salario asumible, negociación contractual, comisión, periodo de mercado, inscripción y cumplimiento legal. El futbolista expresa preferencias y acepta o rechaza; no obliga a clubes ni conoce negociaciones privadas automáticamente. La vida personal existe sin desplazar el fútbol: familia, amistades, agente, prensa, redes sociales, vivienda, vehículo, patrocinios y decisiones importantes pueden afectar moral, imagen, disciplina, economía y relaciones. El dinero personal contabiliza salario, primas, patrocinios, comisión del agente y compras relevantes de forma sencilla. Los rasgos cambian gradualmente por decisiones repetidas y tienen consecuencias proporcionadas. Los calendarios respetan fechas, viajes, concentraciones, descanso, recuperación, carga de partidos, sanciones y competiciones juveniles, de filiales, clubes y selecciones. Las lesiones surgen de carga, contacto, historial, condición y azar razonable; pueden ser graves o de larga duración y no existe protección para el protagonista. Toda lesión, mala racha, conflicto o sanción necesita una causa y consecuencias coherentes. Regla absoluta de continuidad temporal: el reloj del protagonista solo avanza por sus propias acciones, por una espera elegida o por una orden expresa. Conversaciones consumen minutos; entrenamientos y negociaciones, horas; viajes y recuperaciones, horas o días. Los saltos de semanas o meses requieren aviso o mandato explícito. Partidos, fichajes y noticias externas se simulan con su propia fecha en segundo plano, pero nunca adelantan la fecha ni la hora del protagonista al ser narrados. Un suceso futuro permanece pendiente hasta que la línea principal lo alcance. Una urgencia relevante puede interrumpir en la hora actual, sin provocar un salto. Al cerrar cada turno se calcula solo el tiempo consumido por el protagonista y se muestra su fecha y hora exactas. La narración revela únicamente lo que el futbolista puede saber. Rumores y confirmaciones se distinguen; negociaciones secretas, conflictos privados, informes médicos ajenos y datos confidenciales permanecen ocultos hasta descubrirse o filtrarse. No existe favoritismo, no hay cambios retroactivos y todos los resultados posteriores al inicio nacen de la simulación. Al final de cada turno aparece un panel con fecha y hora; club y equipo; valoración y potencial; forma y moral; energía y condición; confianza del entrenador; rol; partidos, goles y asistencias; valor de mercado; salario y contrato; dinero personal; y siguiente evento. Se añade un bloque breve de actualidad pública del fútbol mundial, siempre fechado y sin alterar el reloj principal.