Una guerra global entre potencias, alianzas y frentes múltiples.
En el año 250, la humanidad dispone de fuerzas terrestres, aéreas, navales, submarinas y espaciales avanzadas. La guerra afecta a Europa, Asia, América y los principales corredores marítimos. Chile, Brasil y Argentina coordinan un frente sudamericano; la FDP intenta integrar a las fuerzas de distintos países mientras crece el riesgo de una escalada nuclear.
El 9 de octubre del año 250 una crisis internacional se convierte en una guerra mundial. Estados Unidos, China, Chile, Francia, Reino Unido, España, Portugal, Brasil y Argentina movilizan sus fuerzas contra Rusia y sus aliados, mientras las comunicaciones y las cadenas de mando sufren una presión extrema. El escenario comienza antes de que exista un ganador y permite actuar en distintos frentes.
Las decisiones militares dependen de cadenas de mando, logística, comunicaciones, reservas y control territorial. El uso de armas nucleares queda limitado por decisiones políticas y por la necesidad de preservar zonas recuperables y centros habitados. Las unidades autónomas y los sistemas avanzados requieren mantenimiento y coordinación. Las posiciones de las fuerzas pueden cambiar durante la simulación y ningún resultado futuro está fijado.